Seguramente has escuchado hablar de los famosos Nike Vaporfly Alphafly, Adios Pro o esos zapatos que “todos los élites usan para romper récords”. Los ves, los deseas, y te preguntas: ¿será que si me los compro, corro más rápido?
Pues sí… y no.
¿Qué tienen de especial?
Los zapatos con placa de carbono tienen una especie de “resorte” interno que te impulsa hacia adelante. Mientras más rápido corres, menos tiempo pasa tu pie tocando el suelo, y es en ese instante (cuando tu pisada es rápida y ligera), donde estos zapatos hacen su magia: te dan ese pequeño empujón extra, como si alguien te jalara desde adelante.
Pero si corres lento y tu pie se queda mucho tiempo apoyado, ese efecto rebote prácticamente no se siente. Por eso, no son para todos. Si tienes un pace rápido y buena técnica, entonces sí, realmente vale la pena probarlos.
Si recién estas empezando a correr, claro que puedes usarlos; al final, todos somos libres de experimentar. Pero, siendo honestos, lo más probable es que:
- No sientas ese famoso “efecto rebote”.
- El zapato se desgaste sin que lo aproveches al máximo.
- Incluso puedes lesionarte, porque son más altos y exigen mejor técnica y fuerza.
Entonces, si estás empezando o corres a ritmos tranquilos, lo más sabio es invertir primero en zapatos neutros, mejorar tu técnica, hacer fuerza, y luego sí, dar el salto.
En definitiva: los zapatos con placa de carbono son como un carro de F1… si no sabes manejar bien, no los vas a disfrutar como deberías.
- Andrés Cuenca -

