Sí, suena raro.
Pero la mayoría corre con tenis que no están realmente limpios… y eso afecta más de lo que imaginas.
El problema
Los tenis guardan:
- Sudor
- Sales
- Bacterias
- Tierra
- Malos olores
- Y lo peor: humedad en la plantilla
¿Consecuencia?
Más riesgo de ampollas, uñas reventadas, hongos y desgaste prematuro del calzado.
El error habitual
Lavarlos a máquina.
Meter los tenis a la lavadora destruye la estructura, pega mal la espuma y reduce la vida útil del calzado.
Cómo lavarlos bien (sin matarlos)
- Saca las plantillas y cordones.
- Lava a mano solo con agua fría y jabón suave.
- Frota con un cepillo de dientes viejo.
- Déjalos secar al aire, nunca al sol directo.
- Plantillas: lávalas aparte y sécalas completamente.
Bonus: el truco del corredor pro
Después de un entrenamiento, mete papel periódico dentro del zapato: absorbe la humedad en minutos y evita malos olores y deformaciones.
Conclusión
Zapatos limpios = pies sanos + zancada más cómoda + tenis que duran más.
Un cuidado simple que nadie te explica, pero que hace una diferencia enorme.
- Andrés Medina -

